LONDRES, 23 ENE (ANSA) - La cancillería británica rechazó hoy las acusaciones formuladas en un programa de la televisión rusa según las cuales cuatro funcionarios de la embajada británica en Moscú espiaban para Londres, y uno de ellos hacía pagos regulares a ONG rusas como fachada para cubrir el espionaje.
"Estamos preocupados y sorprendidos por estas acusaciones", dijo un vocero del ministerio de Exteriores.
"Rechazamos toda acusación de comportamientos impropios en nuestras relaciones con las ONG rusas. Es bien sabido que el gobierno británico apoya proyectos implementados por las ONG rusas en sectores de derechos humanos y de la sociedad civil", agregó el vocero.
"Toda nuestra asistencia es dada abiertamente y apunta a apoyar el desarrollo de una sana sociedad civil en Rusia."
Por su parte el premier británico, Tony Blair, eligió un "sin comentarios" de tono irónico: "Lo vi esta mañana en el televideo", dijo durante una reunión con la prensa.
"No comentamos cuestiones de inteligencia y seguridad... excepto, naturalmente, cuando queremos hacerlo", dijo Blair.
Revelaciones exclusivas difundidas anoche por la red televisiva estatal rusa Rossia, proporcionadas por el servicio secreto FSB, sostienen que cuatro diplomáticos británicos
espiaban para Londres y financiaban ilegalmente a algunas ONG rusas, valiéndose de sus contactos para reclutar ciudadanos rusos dispuestos a espiar para el Reino Unido.
El FSB al parecer descubrió oculto en un parque, bajo un montón de piedras, un refinado sistema de transmisión de datos. Los "agentes rusos" grababan o tomaban mensajes simplemente
caminando en el parque con una computadora de mano en el bolsillo.
Lo mismo hacían los cuatro diplomáticos británicos que manejaban la presunta red de espionaje.
En el programa, el canal ruso mostró copia de documentos que supuestamente prueban el pago de varios miles de libras al "Grupo Helsinki" y el "Fondo Eurasia". Los documentos están firmados por un diplomático llamado Marc Doe, segundo secretario de la embajada del Reino Unido en Moscú.
Luego se cita también al diplomático Paul Crompton y dos secretarios-archivistas de la embajada, Chris Peart y Andrew Fleming, vistos mientras paseaban en el parque de la periferia
moscovita donde estaba oculta la "casilla de correo electrónica" (que al parecer no cayó en manos rusas porque en cierto momento Marc Doe la quitó para hacerla reparar).
El FSB confirmó que pasó a Rossia las informaciones necesarias para el programa y dijo que "la investigación sigue adelante". Aparentemente fue arrestado un ciudadano ruso y confesó que había sido enrolado por los servicios secretos británicos durante un viaje de trabajo a Londres. (ANSA)
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